Velarias, la belleza del equilibrio

Por el Arq. Sergio Silva Calvo

Redescubiertas tecnológicamente a mediados del siglo XX, las Velarias están apareciendo en el entorno constructivo con gran velocidad y se imponen con ventaja por sobre otras técnicas de construcción. Documentadas ancestralmente, las cubiertas textiles han evolucionado desde pequeños refugios itinerantes de las sociedades nómadas hasta gigantescos estadios deportivos, íconos tecnológicos de las concentraciones humanas del siglo XXI. Si bien sus características las hacen ideales para grandes claros, su atractiva apariencia festiva, ha extendido su utilización a prácticamente cualquier género y escala de edificación. Sus formas, que responden a fuerzas intrínsecamente equilibrantes, han enriquecido el lenguaje arquitectónico con geometrías aparentemente complejas pero cuya sencillez permite resolver cualquier espacio con apenas una fracción de la energía constructiva empleada en otras tipologías de edificación.
 

Hoy la tecnología textil ha permitido a la arquitectura de membranas distinguirse como el referente de vanguardia para los nuevos espacios que las actividades humanas demandan. La durabilidad de los materiales con que se construyen les permite ser concebidas como techumbres permanentes y con valores agregados comoluminosidad, ligereza, adaptabilidad, eficiencia estructural y economía, que permanecerán por décadas. La proliferación de estructuras de membrana de cualquier dimensión, aporta a la arquitectura todo un repertorio de formas que escapan a la ortogonalidad tan común en la construcción convencional, pero también enriqueciendo con referencias visuales y espectaculares al ambiente urbano.
 

El fenómeno tensional de las estructuras ha llevado a los constructores a preferir los ligeros elementos en tensión por sobre los pesados miembros a compresión. Si bien la recurrencia de ambos comportamientos es natural y simultánea, la masa y sección necesarias para soportar la misma fuerza difiere enormemente dependiendo del comportamiento demandado. Así, un cable de acero o fibra de carbono es capaz de soportar enormes tensiones, difíciles de visualizar por su magnitud; por el contrario, cuando tenemos que soportar una carga de compresión de la misma magnitud, la masa y sección será considerablemente mayor, incrementando también la energía necesaria para su implementación y funcionamiento, con los costos asociados a ello.


Una estructura de membrana exitosa es el resultado de la correcta aplicación de los principios, procesos y experiencia adquiridos por especialistas en su implementación. El entendimiento de sus leyes de formación, hace necesaria la utilización de recursos de visualización, cálculo y construcción igualmente singulares, al grado de ser consideradas estructuras especiales cuya eficiencia será altamente sensible a sus procesos de diseño, producción y gestión.
 

La sustentabilidad tan demandada hoy en día, tiene en las Velarias un ejemplo claro de eficiencia, racionalidad estructural, mínimo impacto ambiental y economía, valores todos que le aseguran su trascendencia en la historia de la tecnología constructiva, pero adicionalmente, su belleza les permite ser consideradas la mejor de las opciones para cubrir espacios que requieran distinguirse, o significarse en el concierto de la transformación amable de nuestro ambiente.